Qué es una DANA, consecuencias y por qué serán más habituales

En los últimos meses nuestro país ha sufrido la llegada de varias DANAs, que provocó la muerte de varias personas y que más de 1.100 militares se desplegaran en las diferentes regiones afectadas con el fin de rescatar a los ciudadanos de las inundaciones. En el mes de septiembre, por ejemplo, la Aemet (la oficina […]

En los últimos meses nuestro país ha sufrido la llegada de varias DANAs, que provocó la muerte de varias personas y que más de 1.100 militares se desplegaran en las diferentes regiones afectadas con el fin de rescatar a los ciudadanos de las inundaciones. En el mes de septiembre, por ejemplo, la Aemet (la oficina meteorológica de España), pronosticó lluvias torrenciales de hasta 90 mm por hora y hasta 180 mm en 24 horas, y llegó a emitir incluso sendas alertas rojas para distintas regiones, mientras otras tantas se encontraban en alerta naranja. Pero, ¿qué es y en qué consiste verdaderamente una DANA? ¿Por qué se produce y cuáles pueden ser sus consecuencias?.

Qué es una DANA

¿Qué es una DANA? ¿En qué consiste?

Una DANA es el término que la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) empezó a utilizar hace algún tiempo como sustitución del de gota fría, la cual consiste en una depresión aislada en niveles altos de la atmósfera, ocasionando fuertes tormentas. Por este motivo la DANA está asociada con tormentas extremadamente violentas y aguajeros, con velocidades de entre 100 a 200 km/hora, aunque no siempre están acompañadas de lluvias significativas.

Para que una DANA se produzca es necesario que la alta inestabilidad atmosférica, presente en las capas inferiores de aire, se combine con una cantidad significativa de vapores de agua. Es decir, se produce por el choque de una masa de aire frío, en altura, con el aire caliente presente en la superficie.

De esta manera, en esta combinación las masas de aire frío pueden rápidamente descargar 500 litros por metro cuadrado en episodios de lluvia que, además, se caracterizan por ser extremadamente rápidos.

Por lo general, una de las principales características de este fenómeno es que por lo general tienden a durar muy poco, dado que suele agotar sus reservas de agua sin recibir un nuevo suministro. Las nubes se forman sobre el Océano Atlántico, y cuanto más extremas sean las temperaturas, más agua acabará por almacenarse en las nubes. A su vez, en ocasiones la DANA puede producir también granizo o nieve.

Como opinan los expertos, la entrada de una masa de aire frío en el núcleo de la atmósfera que entra en contacto con aire mucho más cálido, presente cerca del suelo, es lo que termina ocasionando inestabilidad, acabando por favorecer la formación de nubes causantes de tormentas fuertes.

Qué es una DANA

¿Cuáles son las causas que ocasionan la aparición de una DANA?

Por lo general, la DANA aparece cuando un frente de aire polar muy frío, conocida entre los expertos como “corriente en chorro”, avanza lentamente sobre Europa occidental, a gran altitud. Sin embargo, si se produce un corte repentino en la corriente, originada por diferentes motivos (como por ejemplo el efecto de las altas presiones), una bolsa de aire frío se desprende de la corriente en un chorro principal, penetrando finalmente hacia el sur, sobre las montañas de los Pirineos, hasta alcanzar el aire cálido de España.

De esta forma, una gran masa de aire frío gira y flota de la misma manera que lo haría una gota sobre un área cálida.

En realidad una DANA tiene dos tipos de causas: dinámicas, asociadas directamente al propio fenómeno en sí mismo, o termodinámicas, produciéndose por la diferencia de temperaturas.

Aunque lo más común es que, tanto en el hemisferio norte como en las latitudes medias, las borrascas y los anticiclones circulen de oeste a este, en ocasiones pueden formarse distintas ondulaciones que, como resultado, producen que una de las ondas formen una especie de bolsa de aire frío, quedando aislada con un movimiento muchísimo más errático.

Por este motivo, debido al movimiento errático de la masa de aire frío, los expertos no son del todo capaces de prever cuál será su trayectoria. Y es lo que ha ocurrido con las últimas DANAs que se han producido en nuestro país.

¿Y por qué ya no se llama “gota fría”?

La propia AEMET aconseja el uso del acrónimo DANA, en lugar del antiguo término de “gota fría”, con el fin de hacer referencia a este fenómeno. Aunque no precisamente porque sea un término equivocado, dado que la propia Fundación para el Español Urgente especifica que una “gota fría” se produce como consecuencia de la entrada de «una masa de aire que se desprende de una corriente muy fría» y que al descender sobre aire caliente «produce grandes perturbaciones atmosféricas». Por lo que tampoco es equivocado.

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