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Agricultores de New South Wales (NSW) han desarrollado, por primera vez en el mundo, un proceso que permitirá convertir los residuos de caña de azúcar en electricidad.

Imagen: hellofish

Se la conoce como “Ballina Snow”. Es una capa fina de ceniza negra que cae en el norte de NSW cada año cuando los agricultores queman los campos de caña de azúcar después de la cosecha.

Pero estos días sofocantes de invierno negro en NSW parece que llegarán a su fin porque agricultores de NSW han desarrollado un nuevo proceso para convertir los residuos de la caña de azúcar en electricidad.

Dos plantas de procesamiento, convertidas en centrales de energía térmica, son abastecidas por residuos que, de otro modo, habrían sido quemados, y pueden producir energía suficiente para 66.000 hogares en el Richmond y en Tweed Valleys.

Esto no sólo ahorra 400.000 toneladas de gases de efecto invernadero por año, sino que termina con el trabajo sucio de la quema de los agricultores
que desean no tener que quemar más caña de azúcar.

NSW Sugar Milling Co-operative, asociada con Delta Electricity, han gastado 220 millones dólares en la construcción de las dos plantas de cogeneración de energía, con lo que crean electricidad, aproximadamente por un año.

Los productores de azúcar estaban acostumbrados a tener que separar la caña de los residuos, pero las nuevas plantas en Condong y en Broadwater pueden procesar toda la cosecha, sin necesidad de seguir quemando.

Las plantas comenzaron a funcionar en noviembre del 2008 y se espera que produzcan 420 GWh de electricidad cada año.

Esta es, sin lugar a dudas, una excelente noticia ya que, por un lado, se ha encontrado un modo de generar electricidad y, por otro lado, se dejará de quemar caña de azúcar, evitando así la contaminanción y aprovechando los residuos.

Vía | The Daily Telegraph

erenovable.com

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